Contrabando
Sábado, 23 de agosto de 2025 · 10:00 h

Tiene lugar a mitad mañana del sábado; después de finalizada la Diana y de haber almorzado reposadamente en la comparsa.
Pese a estar realizado únicamente por dos comparsas, la tenacidad, la constancia y el buen hacer de ambas hizo posible que, a principios de la década de los ochenta -del siglo XX- entrase a formar parte del programa oficial de fiestas.
Las comparsas en litigio son Marineros y Contrabandistas. Los Contrabandistas intentan entrar el contrabando, que llevan en las alforjas de sus acémilas o en sus carros, en la ciudad, mientras los Marineros tratan de impedírselo. El acto transcurre por las calles de Gomis y Mayans hasta la Plaza Mayor; el parlamento finaliza con los Marineros en el castillo y los Contrabandistas al pie del mismo. Durante el recorrido ambas comparsas van disparando sus trabucos y arcabuces, produciéndose tres altos, en los que intercambian unas frases y continúan con las descargas. Finalmente, todo el género del contrabando es repartido entre el público. El género que traen de contrabando consiste en baratijas, chucherías, pequeños juguetes y los típicos «caliqueños» -puros hechos a mano en una comarca cercana-.
El texto empleado es de autor anónimo; repleto de bravuconadas y chulería; todo él en tono jocoso. Tenemos constancia por un periódico de la época que en 1871 ya se representaba.